22 de diciembre de 2009

Para que cada deseo se haga realidad


En mi casa, siempre hemos hecho las felicitaciones navideñas artesanalmente. Mi padre era un manitas que ideaba cada año una tarjeta (a cuál más original) con la que desear las fiestas a los amigos y a la familia. Desde que nacieron mis hijos (el mayor tiene 16), he seguido con la costumbre. De chicos, era fácil, pero cuando aterrizan en la adolescencia, la cosa cambia (la cosa=los gustos). Este año hemos debatido qué hacíamos y, finalmente, la propuesta ha sido un arbolito con volumen hecho de cartulina. Después de una tarde de manualidades disputadas (¿otra más, mamá...?), hemos plantado un bosque de felicitaciones.
Sin más preámbulos, aquí os dejo un retazo de lo que ha sido esta larga sobremesa, después de una mañana de boletines, entrevistas, despedidas, balances...

Al son del villancico de Rosana, os deseo lo mejor...

Para que cada deseo se haga realidad
Para que el mundo sonría al despertar


16 de diciembre de 2009

En recuerdo del...16 de diciembre de 1927

Casi de puntillas (y en zapatillas), me asomo estos días a los blogs que visito, y hoy me encuentro con que el incansable Toni Solano ha lanzado una propuesta-meme a partir de la noticia de Felipe Zayas de que "se cumplen 82 años del acto de homenaje a Luis de Góngora, un acontecimiento que se considera hito fundacional de la Generación del 27".

"No decía palabras" de Luis Cernuda es mi elección.

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Y para completar esta entrada, quizá os apetezca oír este programa de RNE, que trata de la influencia de la Generación del 27 en la joven poesía española.


O visitar estos enlaces: Aula Virtual de la Generación del 27 | Lámina del suplemento Aula (El Mundo) | Imágenes inéditas de la Generación del 27 (El Páis)

Ya se han sumado muchos a la invitación, ¿quién más se anima?


1 de diciembre de 2009

¿Soy hippy-carca?

La acuñación no es mía, sino de una compañera. Surgió al hilo de un claustro pedagógico sobre la convivencia en los centros, que impartió Xus Martín, profesora de la UAB. Bajo el título “Estrategias para favorecer la convivencia en los centros”, Xus habló de diferentes modelos de gestión y, ¡cómo no!, de diferentes perfiles de docentes. Definió a la perfección tres tipos: el intervencionista, el relativista y el democrático.

El intervencionista es el que establece una relación de superioridad con sus alumnos. Impone sus reglas y crea un entorno a la medida de sus valores. Aplica una didáctica verbalista y unidireccional (“Yo lo sé todo.”) y espera enfrentarse a un alumno obediente y nada crítico (¿”Para qué realizar proyectos si yo ya sé lo que los alumnos deben saber?”).

El relativista es aquel para el cual todo es válido. Siempre encuentra una justificación a todo (“Bendito”, “pobrecito”, “angelito”). Con el pretexto del respeto, tolera actitudes contrarias a sus ideas. No se posiciona por miedo a sentirse contrariado (“Bueno, vale”). Muestra una actitud de retirada basada en el relativismo moral. Es poco luchador.

El demócrata se muestra participativo, emprendedor. Confía en que los valores se construyen entre la colectividad. Promueve proyectos participativos en los que da la palabra al alumnado, pero antes determina las pautas de comportamiento.

Evidentemente, mientras se iba desplegando el discurso de la ponente, algunos se incomodaban. Esta charla hubiera tenido un efecto distinto si el auditorio no se conociera, pero ese no era el caso. Era irremediable asociar cada uno de los comportamientos a caras conocidas. Y fue también inevitable que todos hiciéramos un ejercicio de autorreflexión acerca de en cuál de los tipos encajábamos mejor. Entonces fue cuando salió la feliz frase “yo soy hippy-carca”. ¿Y yo? ¿Y tú?


PD: Curiosamente, por las mismas fechas, se sumaron algunos twitteos sobre el tema y Antonio Solano enlazó la imagen que encabeza la entrada.

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Más: Eduideas | Guía de supervivencia de la UC3 de Madrid


20 de noviembre de 2009

Lexiglogsterando

Debo admitir que si hay un tema que gusta especialmente a los alumnos es el del léxico. Al lado del verbo, la morfología y, por supuesto, la sintaxis, el intríngulis de las palabras se convierte en la cara amable de la lengua. Durante dos semanas, hemos abordado de nuevo el estudio de las palabras (formación, etimología, significado) y culminado el trabajo con la elaboración de pósteres, que han servido de apoyo a las exposiciones orales. Para la ocasión, hemos creado el neologismo Lexiglogsterar.
Cuando todos estén acabados, quizá creemos un metaglogster. Mientras tanto, aquí os dejo una muestra, en la que los alumnos han grabado un vídeo a imitación de otros (Mójate | Saca la lengua).





Se puede ver el cartel en modo pantalla completa, pinchando en Glogster | View full size.
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16 de noviembre de 2009

Literatura adulta vs. literatura juvenil


Lo que sigue es una reflexión que dormita en mis pensamientos desde hace tiempo y que rescato para compartirla, pues pesan sobre mí muchas dudas al respecto.
Es sabido que los docentes de Lengua y Literatura debemos actuar de guías de nuevos lectores. Llevo muchos años leyendo libros que por mí misma no elegiría, pero lo hago pensando en atraer al mundo de la ficción literaria a alguno de mis alumnos. La experiencia me dice que son minoría, pero el esfuerzo vale la pena.
Este curso tengo a una alumna nueva en 3º de ESO que es una lectora voraz. Desde que ha empezado el curso, se lee un libro por semana. A la necesidad de satisfacer este placer, se une el de comentar conmigo las historias. Sabe que lee y comprende bien, pero quiere más. Le gusta conocer mi opinión, aunque sea negativa. Disfruta argumentando qué escenas o pasajes la han conmovido o dejado indiferente. Me gusta ser su mentora.
Eligiendo títulos para ella, me leí Cielo abajo de Fernando Marías, y fue entonces cuando volví sobre mis pensamientos. Insisto en que puedo estar equivocada, pero creo que muchas obras que se venden bajo la etiqueta de literatura juvenil bien podrían catalogarse como literatura adulta. Mi sospecha es que muchos autores prefieren su publicación en este género, antes que dejar sus originales olvidados en un despacho editorial. Me pasó con Cielo abajo, pero anteriormente tuve esta misma sensación con Días de Reyes Magos de Emilio Pascual.
Es solo una conjetura. Parece como si las obras en las que el protagonista es un adolescente tienen un lugar asegurado en el canon de la literatura juvenil.
Así como la literatura adulta ha entrado en las listas de lecturas recomendadas para jóvenes (sobre todo en 2º Ciclo de ESO y bachillerato) de la mano de autores como Marsé, Millás, Cortázar y otros, el fenómeno inverso apenas si existe.
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Noticia: Acaba de abrirse el portal Leer.es

7 de noviembre de 2009

Faltas y delitos ortográficos

Los profesores de Lengua siempre luchamos por conseguir que nuestros alumnos logren un nivel aceptable de corrección ortográfica. Y no es nada fácil. Pero peor nos lo ponen las instituciones cuando cometen deslices mayúsculos.
La semana que viene se pasan en mi centro las pruebas de evaluación diagnóstica a 3º de ESO. Se trata de esas pruebas de nivel que tanto gustan a las Administraciones educativas, siempre hambrientas de estadísticas que demuestren que cada día estamos más cerca de la Europa modélica, a la que nos queremos asemejar (pero no en todo, claro) (1). En esto, que abro el cuadernillo y, en el primer texto, encuentro un error en la separación silábica.

Si un alumno se equivoca comete una falta, pero si quien yerra es una institución, ¿no deberíamos hablar de delitos? ¿Es o no delito que el Departament d'Educació presente un texto con errores o que, por ejemplo, el Ministerio de Cultura olvide acentuar "histórica" en la Biblioteca Virtual de Prensa "Historica"?


Delito o falta, alguien tiene que responder por tamaños errores.

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(1) Se trata de una prueba de comprensión lectora y expresión escrita. En una hora, los alumnos tienen que leer tres textos de tipologías diferentes, responder a un cuestionario para cada uno de ellos y además escribir un texto de 15 líneas. Es como para preguntar: ¿Y no tienen que hacer nada más?
¡Qué lejos están los burócratas de las aulas!

Hablan de ortografía:

3 de noviembre de 2009

Glogster-actividad

Tengo 16 alumnos de 3º de ESO con serias dificultades para leer y escribir. Están en un grupo de aprendizaje lento (jerga profesoral eufemística), variopinto donde los haya. Hasta parece increíble que haya coincidido en el mismo grupo tanta disparidad. Y no me refiero a las muchas nacionalidades que hay representadas (6), sino a la variedad de perfiles e intereses.
Cualquier propuesta se eterniza en sus manos. Es difícil captar su interés. Como por arte de magia, hace unos días, a raíz de un texto sobre naufragios, sucedió que se interesaron por el tema del Titanic. Y no quise perder la oportunidad, por lo que ideé esta actividad con glogster.
Con el visionado y la realización del cuestionario, vimos cumplidos los objetivos: que centraran la atención en el documental (lectura comprensiva audiovisual), extrajeran la información esencial (selección de las ideas) y redactaran un texto expositivo colectivo (expresión escrita).
Glogster se anuncia como una herramienta para hacer pósteres, pero creo que también puede servir como soporte para presentar actividades (p. e.: cazas del tesoro).


Se puede ver el cartel en modo pantalla completa, pinchando en Glogster | View full size.

Glogster es una herramienta que conocí en verano y de la cual he visto aplicaciones muy interesantes (v. Miguel Hernández | M. Benedetti).

Hablan de Glogster: