9 de febrero de 2010

En la estela de Joe Brainard

Hace algunos meses hablé del libro de Joe Brainard. Hoy vuelvo sobre el mismo para presentar el resultado de llevar la experiencia de esta lectura a clase. Confieso que ha sido una actividad de esas que surgen sin planificación previa. Es más, diré que fue un recurso para salvar a un grupo que naufraga por todos lados. Son alumnos de una materia optativa de una hora semanal, que llegan a clase de brazos cruzados a la espera de que les haga más llevadera la hora de la siesta (de 15.30h a 16.30h). Son absentistas de pro. 
Un día oí una conversación al vuelo que se iniciaba con "Te acuerdas de...". Evidentemente, lo que intentaba contar una alumna a la otra nada tenía que ver con la clase; sin embargo, me agarré a esa frase y diseñé una sesión en la que recordar estuviera permitido. ¿Lo adivináis, verdad? Llegué a la semana siguiente con una selección de meacuerdos y con la propuesta de que ellos escribieran los suyos y los grabaran. En sus recuerdos juega un papel importante la escuela (Me acuerdo del estrés que pasaba en clase cuando no me sabía la lección), la familia (Me acuerdo de la barriga de mi madre cuando estaba embarazada, de lo enorme que era), especialmente, los abuelos (Me acuerdo de las historias que me contaba mi abuelo). También figuran entre sus temas predilectos, los primeros logros (Me acuerdo de cuando aprendí yo sola a ir en bici | Me acuerdo de mi primer beso), los primeros miedos (Me acuerdo de cuando me quedaba solo en el autobús y tenía miedo) y los gustos. Son la generación de los Teletubbies, Pokemon y El rey León. Mucho mejor que sintetizar es oírlos en un programa que han grabado para la radio escolar. 




Selección

1 de febrero de 2010

Galería de tipos sociales

Los cani están en la Red. Youtube ha despertado su ego y basta con poner esta palabra en el campo de búsqueda para encontrar muchos vídeos en los que aparecen jóvenes que se autoproclaman así. Aprovechando este boom y el hecho de que el tema de las tribus urbanas siempre despierta mucha curiosidad a los adolescentes, se me ocurrió que podía tirar del hilo y proponer una actividad sobre tipos sociales. Además, tenía una columna de  Manuel Vicent (Vacío) en la que el autor habla de un tipo que encaja con el perfil del nuevo cani. Reuní este texto y otros cuatro en una breve antología, en la que el denominador común es la descripción de un modelo (o antimodelo) social. En ella aparecen el idiota, el guardaespaldas y los hikikomori junto a una descripción literaria, extraída de Mararía de Rafael Arozarena. Propuse a los alumnos elaborar una galería de tipos sociales característicos de nuestra sociedad. Di a leer los textos, y cuando llegamos a la descripción de Pedro el Geito de Arozarena, noté en sus caras un amago de admiración ¿Por su plasticidad? ¿Por ser un retrato en el que cada repetición es una pincelada que añade un nuevo matiz? ¿Por el ritmo que le confiere la técnica del estiramiento o expansión de los sintagmas, o los recursos de repetición como la ánafora, el paralelismo y la concatenación? ¿Por ... ? Sea como fuere, unos días después, leyendo sus producciones, me he percatado de que el texto ha calado hondo, pues son muchos los que han recurrido a la imitatio de este modelo literario para presentar a su personaje (el poeta bohemio, el hincha, la prostituta, la niña de papá, el anciano desocupado, el heavy, el rasta, el motero, el friki, los ñetas, los mendigos, los ancianos, los "famosillos"...). 

Os invito a leer el texto de Arozarena
Me habían descrito al hombre. Un hombre bajo, débil, pequeño. Un hombre con ojos de ratón, ojos negros, diminutos como cabezas de alfileres, brillantes bajo unos párpados nerviosos. Un hombre con bigote grande, espeso, de puntas afiladas, puntas señalando al horizonte, como las agujas de la rosa de los vientos. Un hombre en mangas de camisa, con corbata negra, verdosa, pardusca. Los pantalones grises, amarillos, viejos, gastados, con remiendos de telas diversas en los perniles y en el trasero. El sombrero negro arenoso, con manchas de humedad y cinta desflecada. Un hombre con un diente arriba y otro diente abajo. Con manos ásperas, duras, encallecidas, morenas y rojas, con uñas negras, fuertes y largas. Un hombre con un pie descalzo y otro calzado con un zapato descosido, un zapato con varias suelas superpuestas, suelas de goma, de cubiertas de camión. Un hombre viudo, con un hijo. Un hijo alto, muy delgado, con pelo movido y rubial. Un hijo activo, trabajador, nervioso, diligente, con ojos azules con pestañas largas, con brazos largos, con piernas largas. Un hombre que tenía un hijo así. Un hombre que vivía en la calle transversal, en una casa pequeña, enjabelgada, con una puerta verde, con una ventana verde. Un hombre que se llamaba Pedro, que lo llamaban Geito, Pedro el Geito. Un hombre que tenía un camión. Un camión antiguo, un camión Ford. Un camión con bigotes, como él, como Pedro. Un camión lleno de grasa, de tierra, de alambres, de ruidos, de humos, de herrumbre, de clavos de astillas, de escachaduras. Un camión con un motor que tosía, escupía, jadeaba. Un motor agotado, enfermo de nervios, de rabia, de sed. Un motor que nunca terminaba de morir.
Pedro, Pedro el Geito, un hombre solicitado en la isla, a quien siempre había que buscar, que esperar, que pedir, que pagar. Un hombre que transportaba hombres, mujeres, barricas, cabras, chicos, pescado. Un hombre que lo metía todo en el camión y lo llevaba isla adentro, a los pueblos, a Tias, Yaiza, Uga, Haría. Un hombre que regresaba con su camión lleno de sandías, de leche, de garbanzos, de mujeres, de hombres, de niños...
Y este otro de una alumna
Una mujer de la calle
Entonces vi a la mujer. Una mujer de la calle, alta, flaca, bonita. Una mujer con un pelo largo y despeinado, un pelo apagado como una tarde de otoño, un pelo ni liso ni rizado, ni oscuro ni claro flotando con el viento como una mariposa encima de sus hombros fríos. Una mujer con ojos de gata, ojos grandes como pelotas de goma, ojos con restos de lágrimas espesas, ojos verdes, de ese verde oscuro que tienen los árboles cuando llueve, ojos recubiertos de unas pestañas infinitas y puntiagudas, unas pestañas maquilladas y negras. Una mujer con una nariz pequeña, puntiaguda como la espina de una rosa, una nariz desapercibida en un rostro muy pálido y sin expresión alguna. Una mujer de boca diminuta y labios gruesos, labios rojos carmín, labios sensuales y provocativos, labios que dejan ver unos dientes menudos, relucientes como perlas de un collar antiguo, afilados como una hoja de afeitar. Una mujer con una camiseta sin mangas, ajustada, tan negra que se confunde con la penumbra de la noche, una camiseta con un gran escote por el cual se escapan unos voluptuosos pechos. La falda corta, prieta, negra como la camiseta, vieja, deshilachada. Unas piernas delgadas que aparecen por debajo de la falda pequeñita. Una mujer de manos suaves y cuidadosas, con dedos largos y finos como los de un pianista. Una mujer subida a unos tacones altísimos y sucios, unos tacones rotos, de piel gastada que dejan ver la tela de debajo. Una mujer que día a día se levanta con la cabeza alta y sigue adelante con la vida que le ha tocado vivir.
También podéis visitar (y descargar) la antología:

y leer algunas producciones de alumnos: 

25 de enero de 2010

HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ



Esta iniciativa se concibe como un homenaje al poeta Miguel Hernández cuando se cumplen, durante el presente 2010, los cien años de su nacimiento. Tratándose de un poeta, el mejor homenaje que podemos rendirle los educadores es recuperar su palabra para que su memoria tenga sentido más allá de los discursos y las biografías.
Por ello os convocamos a vosotros, docentes, y a vuestros estudiantes a participar en este homenaje poético. Dicen que los últimos versos de Miguel Hernández fueron éstos:

"Me tendí en la arena
para que el mar me enterrara,
me dejara, me cogiera,
¡ay de la ausencia!"

Quizá va siendo hora de que quienes navegamos por las redes educativas despleguemos velas y rescatemos definitivamente su recuerdo.
Desde A pie de Aula, Blogge@ndo, Repaso de Lengua y Tres Tizas queremos realizar una doble llamada tanto al alumnado como al profesorado de Lengua Castellana.
  • Por un lado, queremos invitar a alumnos y alumnas de las diferentes etapas de la educación no universitaria a la participación en una muestra de GLOGS (carteles on-line) en torno a la obra y a la figura del poeta. Estos Glogs, individuales o colectivos, tendrán como eje central alguno de los poemas de Miguel Hernández. La muestra no tiene carácter de competición, no hay premios, aunque sí MENCIONES HONORÍFICAS a los mejores glogs de los alumnos y alumnas.
  • Por otro lado, queremos invitar al profesorado de Lengua Castellana y Literatura a participar en la elaboración de una antología oral y on-line, de la obra del poeta.
Quienes promovemos este proyecto somos conscientes del esfuerzo y la dedicación necesarios para llevar a cabo las actividades propuestas. Por eso, queremos agradecer a todos los participantes su interés y voluntad. Creemos que estas tareas contribuyen al desarrollo de una red más libre y solidaria, capaz de ofrecer recursos de calidad hechos por y para la comunidad educativa. En esta labor llena de constancia y paciencia, todo avance es un éxito compartido. Gracias por participar.

Para consultar las bases y tener más información, visitad la página homenaje que hemos preparado. Y como el movimiento se demuestra grabando... ¡escuchad, escuchad!


Antes del odio

Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.


Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.


Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.


No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942
Miguel Hernández

17 de enero de 2010

Un cortometraje: La herencia

Mañana, los alumnos de segundo de bachillerato de mi centro entregan su trabajo de investigación. Es un día de nervios, pero también de alivio, porque supone el fin de un largo período de esfuerzo y dedicación.
Uno de los trabajos que se presentan es el cortometraje que ha realizado mi hijo (17 años) después de nueve meses, en los que ha pasado, a la par, por momentos de euforia y desánimo. El día 4 de febrero tiene la presentación oral, para la cual está armando un blog de promoción, en el que incluye la parte escrita que hace referencia a los pormenores de las fases del rodaje, desde los preparativos, hasta la postproducción.  
Os invito a verlo.


10 de enero de 2010

Glogs, ¿para qué os quiero?

Ejemplos de usos educativos




Lo que surgió de forma casual parece haberse convertido en una serie de entradas que guardan cierta similitud en cuanto a enfoque e intención. En 2007, escribí una entrada bajo el título Blogs, ¿para qué os quiero? en la que daba cuenta de los usos educativos que había descubierto hasta la fecha. Tiempo después, me atreví con Podcast, ¿para qué os quiero? (en proceso de revisión y mejora). Hoy me centro en los glogs (murales web o láminas) realizados con Glogster.
Gracias a las comunicaciones de algunos ponentes (las chicas de Atocha), los glogs acapararon el interés de la blogosfera en el IV Encuentro de Edublogs09, celebrado en Getxo. Agunos blogfesores no tardaron en realizar sus propias producciones. A partir de sus probatinas, el abanico de aplicaciones didácticas se ha ido ampliando y ha dejado de ser una lista de posibilidades teóricas para convertirse en una guía práctica. Mi inevitable tendencia al orden me ha llevado a recopilar algunos ejemplos (mayoritariamente de Lengua) y a comprobar con qué fin estos blogfesores han usado los glogs o pósteres multimedia.

Ejemplos: 
Servir de material de apoyo a una exposición oral. Experiencias del IV Encuentro de Edublogs:
Desarrollar la identidad profesional | Red solidaria | Reciclatocha | Bretagne09 | Nous parlons a Atocha | Divulgando la Ciencia
Este uso está estrechamente relacionado con este otro: Presentar el resultado de un trabajo o investigación.

Ofrecer recursos sobre un tema (personalidades, épocas, acontecimientos...).

Plantear una actividad.


Realizar hojas poéticas.

Promocionar un blog, un libro, una película…
Tres tizas (tarjeta de presentación)

Reunir textos a modo de antología.


Resumir un evento o un viaje.
Cuaderno amarillo (tarjeta de agradecimiento) | Verano09 

Difundir un manifiesto
Aturem la guerra (catalán)

Mostrar otros glogs. 
Metaglog (Blogge@ando)

Esta entrada es una forma de pasar a limpio mis notas sobre los ejemplos que he localizado en mis pesquisas blogueras, pero sé que éstos no agotan el filón de los carteles multimedia. Y, como sucede tantas veces con las clasificaciones, los tipos no son puros, sino que se pueden combinar entre ellos.

Si conocéis algunos más, ya sabéis...
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Enlaces relacionados: 
Tutoriales

7 de enero de 2010

Tomamos la palabra



Mañana volvemos a... plantearmos nuestra responsabilidad, el sentido de nuestro trabajo, el ánimo con el que abrimos la puerta del aula, miramos la cara dormida de los alumnos y tomamos la palabra.
Después de un descanso forzoso, retomo la actividad con estas palabras de Luis García Montero, extraídas del prólogo que encabeza Los lunes, poesíaantología de poesía española contemporánea para jóvenes.

22 de diciembre de 2009

Para que cada deseo se haga realidad


En mi casa, siempre hemos hecho las felicitaciones navideñas artesanalmente. Mi padre era un manitas que ideaba cada año una tarjeta (a cuál más original) con la que desear las fiestas a los amigos y a la familia. Desde que nacieron mis hijos (el mayor tiene 16), he seguido con la costumbre. De chicos, era fácil, pero cuando aterrizan en la adolescencia, la cosa cambia (la cosa=los gustos). Este año hemos debatido qué hacíamos y, finalmente, la propuesta ha sido un arbolito con volumen hecho de cartulina. Después de una tarde de manualidades disputadas (¿otra más, mamá...?), hemos plantado un bosque de felicitaciones.
Sin más preámbulos, aquí os dejo un retazo de lo que ha sido esta larga sobremesa, después de una mañana de boletines, entrevistas, despedidas, balances...

Al son del villancico de Rosana, os deseo lo mejor...

Para que cada deseo se haga realidad
Para que el mundo sonría al despertar