Mientras en el panorama educativo se está discutiendo si es o no acertada la decisión del gobierno de proporcionar a los alumnos un portátil (bla, bla, bla...), en los centros tenemos que librar otras batallas más urgentes.
Son fechas de auditorías, de inspecciones de interinos, de redacción de documentos oficiales cuya jerga no es más que una muestra más de la inutilidad de tanto papeleo (que si PCC, PEC, PLC...). En esas estamos, cuando lo que deberíamos hacer es atender con serenidad y no con sobrecarga cuestiones de orden pedagógico como hacer balance del curso, del cumplimiento de los objetivos, de los resultados que se avecinan y...
Pero los representantes políticos saben que hay momentos propicios para tomar decisiones educativas y éstos coinciden o bien en periodo vacacional (¡cuántas veces nos han pillado los gobiernos en vacaciones discutiendo o aprobando leyes educativas!) o en periodos de excesivo trabajo. Y ahí están negociando con empresas de software, de telefonía o con editoriales para abastecer al alumnado con un ordenador y al profesorado con contenidos enlatados.
Estas y otras irregularidades (perversiones) alimentan nuestro sistema educativo.
Por ejemplo, en Cataluña, se ha lanzado el proyecto 1+1, que no es más que una versión autonómica de la propuesta del gobierno de obsequiar con portátiles a los alumnos. Los centros que quieran acogerse (de momento es voluntario y hay que cumplir unos requisitos) se comprometen a usar los contenidos digitales que vienen en el paquete. Ahí es nada. Los centros que se han destacado por generar contenidos digitales a través de sus plataformas virtuales (Moodle, p.e) u otros entornos web se encuentran ante el dilema: renunciar a lo suyo y aceptar lo ajeno o bien rechazar la oferta y seguir produciendo materiales propios. Mientras lo piensan, lo debaten, lo sopesan... algunos centros, que parten de la nada, ya se han apuntado a tan golosa oferta.
Hace unos meses, un conocido nos habló de la plataforma virtual de una editorial. Así cualquiera, me dije. Puesto que son espacios de acceso privado, cabe todo, inclusive los materiales libres de muchos docentes.
Lo más perverso de este escenario que se está dibujando es que los centros piloto (1+1) serán innovadores, mientras que el resto... ¿Qué etiqueta merecerán los que por cuenta y riesgo apostaron hace ya un lustro o más por introducir cambios metodológicos con ayuda de las TIC?
Prácticas como éstas dan el verdadero sentido a las palabras. Véase, si no, la definición que da la RAE de "innovar". Donde dice "novedades", léase "ordenadores".
innovar.
_______________________________________________________
Más:

