1 de marzo de 2019

Poesía y movimiento (dos años más tarde)


A Cristina Fernández, porque se lo debía


Hace casi dos años tuve la suerte de coordinar con Cristina Fermández un taller de Poesía y movimiento con un grupo adaptado de 2º de ESO. En aquel entonces, ya relaté sucintamente el desarrollo de las actividades, pero hoy retomo el asunto, porque Cristina me propuso un nuevo reto: formar parte de un grupo de discusión para evaluar la experiencia. 
Lo primero que hice fue investigar acerca de qué era un grupo de discusión y qué, un focus group, porque estas eran las dos expresiones que había mencionado en el correo de contacto. A pesar de las diferencias teóricas de ambas técnicas de investigación, entendí que se trataba de analizar y evaluar la experiencia desde la óptica de diferentes perfiles, transcurrido un tiempo. Reunimos a dos alumnos que habían vivido la experiencia, a un alumno de bachillerato (bailarín), a una alumna de magisterio y a tres profesionales de perfiles distintos: un ingeniero (el moderador), un psicólogo y una profesora de Lengua. Salvo el moderador y los dos alumnos de ESO, el resto de los participantes no sabía nada acerca de la programación, ejecución y evaluación de las actividades. Nada de nada.
Cristina y yo estábamos presentes como observadoras, pero solo podíamos tomar nota de la sesión, que duró hora y media. Teníamos vetado intervenir para aclarar, matizar, ampliar..., lo que supuso un ejercicio de contención mayúsculo. Además, en la sala había también un técnico en comunicación audiovisual que se encargaba de la grabación en vídeo. 

Los preparativos
Me parece interesante explicar los preparativos de la sesión, para entender el papel del moderador. Cristina se reunió con él en bastantes ocasiones, para explicarle detalladamente los objetivos del taller y las actividades llevadas a cabo, y para mostrarle las evidencias de su ejecución (imágenes, textos y audios). Juntos prepararon una presentación con una imagen de cada una de las actividades, para proyectarla durante la discusión, de manera que sirviera de trampolín para los comentarios.
Por mi parte, contacté con los estudiantes que habían realizado la actividad en 2º de la ESO y que ahora estaban en 4º, para ver quiénes estaban dispuestos a participar. Vale decir que el grupo con el que se llevó a cabo esta experiencia lo formaban alumnos con NEE. Dos de ellos, se mostraron especialmente interesados, por lo que no fue difícil la selección. De hecho, saber que iba a grabarse en vídeo, para la posterior transcripción, arredró a los otros candidatos.

El desarrollo
He de decir que estaba algo nerviosa. Se iban a someter a examen las actividades y los resultados del taller, por personas con la que no había hablado del tema, ni de los obstáculos con los que nos encontramos, ni de lo que para nosotros fueron logros. ¿Lo verían igual? ¿Qué mirada proyecta un alumno con formación de bailarín sobre una propuesta de dar forma, luz y movimiento a las palabras? ¿Qué análisis hace un psicólogo? ¿Centra su mirada en el comportamiento de los estudiantes? ¿Qué lectura de la programación y del aprovechamiento de las mismas hace otro docente ?  Y... ¿cómo vería yo misma el trabajo realizado, después de tanto tiempo? Mi formación en práctica reflexiva me empujó a aceptar el reto. Y fue una forma de cerrar el círculo.  

¿Y qué sucedió? Mi mayor sorpresa fue que los alumnos que habían participado en la experiencia se acordaban de las actividades y respondían con detalle a los interrogantes que el resto del grupo les planteaba. Solo ellos, en la mesa, sabían cómo se había llevado a cabo, y su memoria certificó que habían hecho un aprendizaje significativo. Los comentarios, apostillas, críticas y sugerencias de los participantes son un material muy valioso que enriquece sobremanera la propuesta inicial. Son una mirada plural y necesaria. 

Y por todo esto ha valido mucho la pena. Mucho. Y se lo tengo que agradecer a Cristina, por todo lo que he aprendido con ella. 


.....
N.B.: No descarto adaptar este tipo de dinámica para llevarla al aula. ¿Cómo valorarían unos alumnos de bachillerato una actividad de escritura creativa realizada con alumnos de la ESO? En eso estoy. Pensando en organizarla.

Álbum de fotos

2 comentarios:

  1. Muy interesante, Lu. Tomo buena nota.Un abrazo.

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  2. Carlota, no lo sabes bien. Ha sido una experiencia formativa impresionante. Pocas veces somos capaces de tomar la distancia suficiente para analizar con rigor nuestras prácticas docentes.

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