21 de marzo de 2007

Deletreando, spelling, lletrejant




¿Cómo conseguir que los alumnos mejoren su ortografía? ¿
Hay algún profesor de lengua que no se haya planteado nunca esta pregunta?
Indudablemente, todos tenemos nuestros trucos (1) y es probable que el balance de la aplicación de los mismos sea satisfactorio, unas veces, y desalentador, otras.
Este año, en el curso de inglés que estoy siguiendo, he descubierto los beneficios de una práctica que es habitual en la enseñanza de este idioma: el spelling o deletreo. (Vale decir que, a pesar de ser profe, no me gusta abandonar el status de alumna. Es una cuestión de perspectivas.)
Me parece tan útil, que decidí, hace ya algunos meses, ponerla en práctica con mis alumnos. Contaba con una ventaja. La televisión autonómica de Cataluña, ha popularizado un concurso para jóvenes (el Picalletres) que consiste precisamente en deletrear. La propuesta televisiva goza (o gozó -yo no veo la televisión, yo miro el ordenador) de mucha aceptación entre los institutos de secundaria. Como el programa es en catalán, descarté participar con mis alumnos, por lo que no he hecho más que considerarlo un juego en el que participamos en familia (este verano, cuando tenía tiempo).

Han pasado ya unos meses desde que decidí apostar por el deletreo como forma de acabar las clases. Ha sido sencilla la incorporación de este juego, pues ha consistido en reservar los últimos cinco minutos de la clase para practicar. Tengo un alumno-secretario que me avisa de la hora. Entonces, saco un papel con una lista de palabras (a veces, se me olvida anotarlas y entonces o abro la agenda y les hago creer que las tengo escritas o improviso la lista con voces del tema en el que venimos trabajando) y establezco los turnos de participación. Al principio, eran voluntarios; posteriormente, han ido participando todos en tandas de cinco, por orden de lista.

Todo esto viene a cuento por dos razones. Este trimestre he constatado una mejoría en la corrección ortográfica de sus textos. Hoy lo hemos comentado en clase como un logro común, pues ellos mismos se ayudan, cuando alguno yerra. Y hoy, además, hemos estado valorando la posibilidad de realizar un concurso a puerta abierta el día de Sant Jordi. Son los propios alumnos quienes hacen las propuestas de actividades y esta semana se cierra el plazo para presentarlas.
Veremos...


(1) En Entre lilas y amapolas olvidado, encontraréis propuestas interesantes para trabajar la ortografía.

Procedencia de la imagen

10 comentarios:

  1. La ortografía es el monstruo de la lengua, pero ¿alguien escribe sin faltas?

    ResponderEliminar
  2. A mí me gusta practicar tembién el deletro en clase de español para inmigrantes. Es un momento casi lúdico en que a veces quieren participar todos a la vez. Yo lo hago mucho como corrección de un dictado temático (de vocabulario, por ejemplo). Ellos corrigen deletreando en voz alta y yo apunto en la pizarra letra a letra según me dicen. Se autocorrigen y les gusta este ejercicio. Pero no lo realizo como tú, de forma sistemática. Además me sirve para ejercitar la pronunciación y, al principio de curso, para romper el miedo a hablar en público (porque yo les pido que me griten, y les hago repetir las letras, como si estuviera sorda,lo pasamos bien)

    ResponderEliminar
  3. Bienvenida Lola a este blog. Creo que sí hay quien escribe sin faltas. También es verdad que hay una cierta ligereza en la corrección de documentos públicos y que esta puede ser un peligro.

    Merche, tienes razón cuando dices que los alumnos se lo pasan bien. Mis alumnos ser ríen mucho. También han adquirido mucha práctica y ahora son muy veloces deletreando.
    Le veo tantas ventajas...
    memorización, fijación visual, rapidez, secuenciación, pronunciación...

    ResponderEliminar
  4. Tan lúcida como siempre. Pero, ay, ay, ay, ya me da miedo incurrir en el plagio. Quizá podríamos establecer una especie de trueques: te cambio dos actividades de las mías por una tuya (obsérvese que las de Lu cotizan más alto).

    ResponderEliminar
  5. Pues sí, los de lenguas extranjeras nos llevan "años luz" en propuestas didácticas, y ésta del "speelling" es un clásico (bueno, sale hasta en las películas, especialmente cuando el "prota" llega al hotel y la recepcionista tiene que anotar su nombre en el registro).
    Habrá que probarla.

    ResponderEliminar
  6. Lu, en una ponencia que di el otro día puse este artículo como ejemplo de lo que un docente puede hacer con su blog: mostrar sus experiencias de aula para que otros docentes las conozcamos y nos den ideas. Esta experiencia de la que nos hablas es tan eficaz y tan fácil de llevar a cabo que me dan ganas de ponerla en práctica en mis clases de inglés.

    ResponderEliminar
  7. Alejandro, cuando creé este blog sabía qué orientación darle. Quería que fuera un diario de experiencias de aula. No todos los post cumplen con este objetivo, pero sí la mayoría.
    Espero no defraudar a quienes se asomen por aquí, después de tus recomendaciones.

    ResponderEliminar
  8. Gracias Lu por tu enlace. En las películas como dice Reina sale y también suele hacer lo de los letreritos por todas partes con los nombres, y en la película "memento" creo que los nombres se los va escribiendo por el cuerpo para poder recordar.

    Una actividad que yo practico es la lectura ortográfica. No sé si la habéis probado pero "les hace gracia". Consiste en leer cualquiera de las lecturas que nos toque, leyendo también las incidencias ortográficas. Algo así como: "Una con mayúscula actividad con uve y terminada en d que yo con y griega practico...."

    ResponderEliminar
  9. Buenísima, Javier.

    Hablando de juegos fonéticos, yo lo que he practicado es la lectura fonética. Consiste en leer los sonidos uno a uno. Fíjate que digo los sonidos y no las letras. Cuando hay que leer la hache, hay que cerrar los labios.
    Bueno, ya ves, hay mil posibilidades y de eso sabes tú más que yo. Todo hay que decirlo.

    ResponderEliminar
  10. Lu me has despertado la memoria. Otra forma que practico es la lectura tartamuda. Se trata simplemente de leer con normalidad hasta que tropiezas con una palabra de tres sílabas. Entonces hay que tartamudear en la primera sílaba. "Enentonces hay que tartamudear en la priprimera sísílaba. Si son palabras como estas no hay problema pero cuando aparecen palabras con hiatos o diptongos se ven obligados a saber distinguirlos.

    ResponderEliminar

Deja un comentario