15 de junio de 2010

Con todo lo que no sé… de los libros digitales


Me achuchan para que escriba sobre los libros digitales. Quieren saber qué opino sobre el despliegue editorial que llena estos días los buzones educativos con novedades digito-editoriales (no sabía qué palabro elegir). Apurada por el poco tiempo de que dispongo y con la urgencia que impone el final de curso, seguiré la estela de Elvira Lindo cuando decía que “con todo lo que yo no sé voy a tener que escribir una columna”. Pues eso, con todo lo que no sé voy a tener que escribir una entrada.
Dado que mi centro se ha adherido al proyecto un portátil por alumno (1x1), la dirección convocó a varias editoriales para que presentaran sus productos, en diferentes aulas. Acudimos todos los miembros del departamento a ver y a escuchar. Fue una tarde de ronda. Era como estar en una feria, pero en terreno propio. Cada aula se convirtió en un stand comercial y nosotros, en clientes potenciales.
Éste es un resumen de mis notas de asistente atenta tomadas al vuelo, con más escepticismo que fe.
Lo primero que advertí fue que los grupos editoriales han apostado por modelos diferentes. Los que ofrecen sus contenidos en paquetes SCORM fácilmente reconfigurables y exportables a entornos Moodle y los que han apostado por la versión clásica de papel trasladada a la pantalla en formato pedeefe, aunque enriquecido con capas, lo cual permite añadir contenidos (léase vídeos de Youtube, documentos Word…). En mi opinión, en los primeros, la navegabilidad es mucho mejor. En los segundos, hay que someterse a la dictadura del zoom, además de que es muy difícil dar al alumno la ruta de los contenidos, pues el menú siempre queda oculto.
Sea cual sea el formato, todos ofrecen como novedad (¿?) actividades y cuestionarios interactivos y dictados o lecturas locutadas; sin embargo, la presentación de los contenidos sigue sujeta a la parcelación de los libros de texto clásicos. Nada ha cambiado. Bueno, sí, algo sí ha cambiado. Paralelamente a las licencias, cuyo coste es bastante económico (por 30 € se pueden adquirir todas las materias de una misma editorial), algunas ofrecen un kit de emergencia para el profesor con todos los contenidos en pedeefe y la posibilidad de que el alumno adquiera el libro digital en formato de papel, en blanco y negro, a un precio irrisorio (~10€), todo lo cual me hizo pensar dos cosas: 1) si lo digital es papelizable, malo 2) y cuán abusivos han sido los precios de los libros hasta ahora. 
Evidentemente, el kit y el libro es por aquello de ¿y si falla la Red? Sabemos que la Red falla, pero esa es una cuestión técnica que debe resolver la Administración (¡y faena tiene en cablear los centros!). Otro asunto de más calado es el hecho de que nada habrá cambiado si la introducción de los portátiles va asociada a unos contenidos enlatados y programados como lo estaban hasta ayer los libros de texto. Para este viaje no hacían falta alforjas. Lamentablemente, serán muchos los que empiecen su andadura con este equipaje tecnológico.
Volviendo a Elvira Lindo, "admiro la vehemencia con la que algunos defienden sus posturas", por lo que cedo la palabra a otros con más auctoritas que una servidora (Jordi Adell, Blogge@ndo)
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Enlaces relacionados:
La administración ante el libro de texto digital

31 comentarios:

  1. gracias ,entre tanto se agradece lo simple y directo.Al menos para los que llegamos tarde y nos desborda tanto de todo,es impagable.Gracias.

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  2. En mi centro estamos igual... No me convencen los del reconvertido formato pdf: más de lo mismo... Hoy hablábamos algunos de la necesidad de volcarnos al lenguaje de ellos usando medios digitales, no sólo esto de los libros digitales. Creo que nos falta todavía por andar y ellos van más rápido.
    Anoto tu opinión por lo que pudiera venir.

    Gracias. Saludos.

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  3. La coincidencia ha hecho que hoy mismo trate yo este asunto aunque tangencialmente a propósito del éxito de la edición por demanda en Norteamérica.
    El panorama de los libros de texto (ojo: no universitarios)será bastante más complejo de lo que las editoriales del sector quieren. Los ODE (Objetos Digitales Educativos)por ejemplo, tendrán un lugar, además de otras formas de instrucción "paginadas" que podríamos incluir en la esfera de los libros virtuales aunque no suelan tomarse por libros digitales; pero incluso los herederos directos del libro de texto en papel no serán exactamente una simple versión archivo.x del papel porque tendrán mayor versatilidad. Lo que yo supongo es que existirá la posibilidad de generar un "libro de texto" personal y que esa será una aportación fundamental para algunos profesionales y para el futuro de la edición digital educativa. El profesorado y el alumando podrá crear o recrear su propio libro de texto seleccionando, transformando y reestructurando materiales ajenos (prefiero que sean libres, pero tal vez alguien prefiera usarlos de pago). Una comisión de bibliotecarios francesa pidió precisamente esta versatilidad a los editores digitales (no sabemos si sabrán ofrecerla en todo su alcance).
    No es una opción con la que me identifique (seguir usando libros de texto aunque sean digitales), pero tampoco me identifico con el discurso prepotente que la denigra: hay que aceptar que tienen su indicación en ciertos contextos y aspectos positivos (que compensen a cada cual, ya es otra cosa) suficientes como para evitar el maniqueísmo de que todo libro de texto es usado por un mal profesional.
    También supongo que los libros comerciales tendrán poco futuro en la enseñanza pública y que tal vez un sector de la enseñanza privada los use para mantener la publicidad entre sus clientes de la exclusividad, la idea de que efectivamente reciben una enseñanza "privada". Sin embargo, el hecho de que instituciones de prestigio liberen sus materiales y la importancia personal que tiene hoy día generar estos materiales gratuitamente para obtener reputación en la red harán que los libros de texto personalizados puedan tener un coste cercano a cero.

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  4. Mi buceo por algunos proyectos me dice que sí, que venden la idea de que el profesor puede añadir contenidos y personalizarlos, pero solo bajo la rígida estructura de un libro convertido en un pdf multicapa.

    Creo que el sector compite con un enemigo muy potente. Actualmente, la creación de contenidos en la Red está al alcance de muchos y plataformas como Moodle hacen posible la gestión de un aula, sin necesidad de adquirir licencias comerciales.

    Me asusta lo que dices sobre la enseñanza privada. No había caído en que la oferta de materiales digitales editoriales puede ser un elemento que distinga los centros que apuestan por lo público, gratuito y compartido de los que acceden a comprar licencias.

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  5. Cuando salieron los CDROM, tuve momentos de euforia viendo enciclopedias de la literatura en un disco compacto, el saber a golpe de clic. Hoy están cogiendo polvo en un rincón de la estantería (imagino la cantidad de CDROM que languidecerán en miles de bibliotecas que apostaron por ellos). La información de hoy es continua y en permanente cambio; los libros digitales suelen chocar contra ese axioma, así que vamos por mal camino, a no ser que, como apunta Miguel, las editoriales se reinventen y ofrezcan caminos personalizados y abiertos (aunque todo lo que contiene el adjetivo 'abierto' produce urticaria en el mercado).
    No he recibido todavía la visita de los digitales, pero con lo que cuentas mal lo veo. De momento me conformo con la iniciativa de recortar los libros en tres tomos; quizá no sea muy válido como opción de futuro, pero sí es sensato con las espaldas de las criaturas.

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  6. Que cambie todo, para que no cambie nada. Veo simplemente un cambio de fachada sin demasiado contenido. Nada iguala a un muchacho escribiendo un relato, una disertación, una sinopsis de un libro. Ya tenemos tecnología por doquier. Y no estamos contentos.
    Hace tres años escribí un post titulado Tecnología ¿para qué? en el que Lu, Antonio y otros comentaristas dejaron sus anotaciones. Quiero traerlo aquí:
    TECNOLOGÍA ¿PARA QUÉ?. ¿Habrá sosiego para hacer críticos a nuestros alumnos respecto al mundo que estamos viviendo o iremos al pairo y a velocidad vertiginosa para cumplir objetivos que nunca se cumplen? ¿La tecnología alienta la vena más superficial o propone algo distinto? Yo personalmente no lo veo. Nada sustituye a la lentitud.

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  7. ¡Con las empresas y editoriales hemos topado, hermano Sancho! El rastreo de lo que hay por las páginas de las administraciones educativas, de las editoriales, etc. pinta muy mal. Se están repitiendo sin pudor los peores esquemas de los peores libros de texto.
    Los materiales aspiran a ser autosuficientes en sí mismos, igual que el libro de texto. Todo está en ellos y no se necesita nada más.
    Pero hoy ya no se puede funcionar así. Una característica que me tiene mosqueda de muchos de los "materiales educativos digitales" es que no utilizan ninguna de las potencialidades de la red, no se hacen propuestas de trabajo con herramientas diversas, a veces ni siquiera hay referencias a vínculos externos, etc. En la unidad propuesta se acaba todo, no hay más vida fuera de ellas.
    Por otro lado, la selección de contenidos y la estructuración de las actividades es la de siempre, tópica y típica: fonética, formas verbales, el léxico, tipo de oraciones...Como veis enfoque comunicativo en estado puro.
    No propone ningún avance didáctico: paradigma gramatical, formal, memorístico, mecánico...
    Con propuestas así no se desarrolla ni siquiera la competencia en comunicación lingüística.
    No son buenos tiempos para la didáctica, menos mal que siempre nos quedará la blogosfera.

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  8. Yo cada día entiendo menos a los editores de libros de texto. Mi conclusión, hasta la fecha, es sencilla: no nos gustan los libros de texto digitales porque "lo digital" niega de raíz las características esenciales, la "naturaleza" diríamos, del libro de texto tradicional. Pero tampoco me gustaban los libros en papel: creo que contribuyen a "tontificar" al profesorado, le niegan su profesión: diseñar, llevar a cabo y evaluar actividades y experiencias de aprendizaje a medida de sus alumnos, le encauzan hacia una metodología única, poco eficaz e intensamente aburrida, son iguales para todos los niños y todos los niños y niñas no son iguales... (y no sigo).

    En fin, que posiblemente no nos gustarán nunca los libros de texto electrónicos, sobre todo si, además, tienen que producir beneficios astronómicos a sus editores.
    Creo que voy a buscar y releer a Neal Stephenson "La era del diamante: manual ilustrado para jovencitas" :-)

    Saludos,

    Jordi.

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  9. Si el formato digital consiste en pedefear todos los contenidos -los mismos-, mal vamos; si digitalizar significa incluir unos dibujitos y ejercicios interactivos, peor; y si además entre todo esto está el no perder privilegios económicos adquiridos, muchísimo peor... No era eso, no era eso...

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  10. Gracias, como siempre, Lu, por tu información. He estado un poco desconectada últimamente, pero el viernes tenemos reunión de departamento para debatir el tema y me tengo que poner al día rápidamente. Por desgracia, lo que me temía: "para ese viaje...". Cuando la primera editorial que vino a mi centro me dijo que el libro digital era el mismo en formato PFF, me quedé alucinada. Lo que le faltaba a mi "optimismo"...

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  11. Joselu, he vuelto a reler la entrada que citas y creo que ha pasado el tiempo, pero las reflexiones siguen vigentes. Nada ha cambiado en nuestra percepción de entonces. Tampoco nada ha cambiado, a pesar de la aparente "renovación tecnológica" que se avecina.


    Antonio, creo que todos tenemos CDRoms envejeciendo en nuestras bibliotecas de profesor. Estos materiales no cuajaron porque llegaron en un momento en que no había cómo proyectarlos y usarlos en las aulas. Además, había que ir cambiando de CD para consultar diferentes etapas, algo muy, pero que muy engorroso.
    A los libros pedefizados les veo el mismo engorro. No son contenidos navegables, sino cerrados, como apunta Marimar.

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  12. Jordi, tenía esta nota escrita cuando apareció tu entrada (bienvenida entrada). Decidí dejar la mía en barbecho, pero la insistencia de algunos me ha empujado a decir lo que probablemente no deseaban que dijera.

    No negaré que los nuevos materiales digitales son atractivos y pueden cegar a aquellos que no conocen otra cosa. Pero, como dices, los libros de texto cierran puertas al diseño y adaptación de los materiales educativos a los distintos perfiles de alumnos.
    Cuando el panorama era analógico, el profesor que huía de los libros de texto tenía que fabricarse sus materiales. Era un trabajo arduo y muy solitario. Ahora el contexto ha cambiado. En la Red educativa hay infinidad de proyectos, ideas, experiencias... que se comparten y que hacen innecesaria la intervención editorial. Creo que este es el cambio sustancial. Actualemnte, los docentes tienen dónde recurrir en busca de materiales abiertos con los que pueden "fabricar" sus propias programaciones.

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  13. Marcos, pedefear está feo. Lo dice la misma palabra. Como dices no era eso, no era eso.

    Mercedes, anunciaron la implantación del proyecto 1x1 en los centros adheridos para el curso que viene en septiembre, pero ahora dicen que será en enero.
    La verdad es que hay muchas dudas al respecto. Mientras tanto, como apuntas, tenemos que ir cogiendo carrerilla para ver "de quin mal hem de morir".
    (Anímate y coge fuerzas)

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  14. Muchas gracias por vencer tus resistencias y escribir sobre el tema. A quienes trabajaremos el curso próximo en el plan 1x1 nos viene muy bien conocer la opinión de quienes lleváis tiempo de rodaje con la elaboración y aplicación de actividades TIC.

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  15. Lu,

    Gracias por esta aportación. Lo más triste de todo es que se está vendiendo el libro de texto digital como una gran innovación. Y muchos compañeros piensan que este es el punto y final. Incluso los políticos nos 'tranquilizan' diciéndonos que para nosotros no va a canviar mucho la situación, y para este cambio no hace falta demasiada formación (?). Incluso en una ocasión escuché que no hacía falta un cambio metodológico (??). Una lástima, y más cuando estamos viendo que nadie (salvo excepciones como la de Jordi Adell) dice nada. ¿Dónde se han escondido los movimientos de renovación pedagógica? Habrá que volver al activismo. Activismo 2.0, of course ;-)

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  16. Dori, agradezco tu visita porque me ha permitido visitar Ítaca, tu blog. Mi entrada es una reflexión con un toque alarmista.

    Ramon, tú sabes mejor que nadie que la educación pasa por un momento donde la tecnología hace posible el cambio hacia un enfoque comunicativo y social. Si no aprovechamos las potencialidades de las TIC para promover cambios, de nada habrá servido.

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  17. Hola, la nueva cortina de humo del gobierno se va extendiendo, mientras tanto a los yayos les han congelado la pensión.

    Ahora el sindicato de la ceja tiene una versión algo diferente por la que luchar:

    http://www.youtube.com/watch?v=bmR_zmjYYs0

    QUITA EL SONIDO Y LEE ahora sí, ahora ya no hay bandos ya no hay sentimiento de odio.

    Es una versión del vídeo de los actores sobre las víctimas del franquismo y de los republicanos.

    JUNTOS PODEMOS lograr que esta versión llegue más lejos que la del odio. José Luis R Zapatero menos cortinas de humo la realidad: HOY tenemos 5 millones de parados

    Pásalo. HOY NO HAY GUERRA YA NO HAY BANDOS. Quita el sonido y lee.

    Por favor, darle máxima difusión en tu blog, en los emails de tus amigos etc. Por la paz, pásalo hasta que llegue a ZP. Gracias

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  18. Yo uso libro de texto, también elaboro materiales y actividades que comparto en la red, al tiempo que trato que mis alumnos realicen un aprendizaje significativo y sean capaces en el futuro de acceder y comprender la información que necesiten vinculada a mi materia. Cuando tengo acceso a internet, procuro que acudan a las fuentes primarias de información.

    ¿Qué papel juega en todo esto el libro de texto en mi actividad?. En mi caso, me toca lidiar con cosas tan poco digeribles como el marco legislativo laboral y como todos, tengo realizar unas pruebas "objetivas" de evaluación. El libro de texto me sirve para lo siguiente:

    1. Que todos los alumnos tengan un material básico de referencia: los vienen a clase y los que no, los trabajan, los que no aprueban en primera convocatoria, los que saben tomar apuntes y los que no, los que tienen dificultades con el idioma ...

    2. No siempre en Internet se encuentra materiales adecuado al nivel del alumnado. Puedo encontrar una Guía Laboral de 700 páginas, o la ley pura y dura publicada en el BOE, pero difícilmente encuentro algo más adaptado, y aunque los libros de texto puedan ser mejorables, el libro de texto salva esa distancia y me libera de "dar/dictar apuntes". Supongo que alguien dirá que podría fabricar mis propios apuntes, también lo hago en determinados temas, pero de momento no he conseguido completar todos los temas de las tres materias que tengo que impartir, quizá porque me interesa muchísimo más diseñar actividades que realizar una labor de copista.

    Creo que el problema está más en el propio currículum cuando se nos exige que hagamos unas "pruebas objetivas" que tenemos que calificar del 1 al 10, cuando se establece que los alumnos deben identificar las distintas modalidades de contratación -tan variables como ciclo económico que estemos viviendo-, en realidad se está pidiendo que los alumnos "se sepan" las modalidades contratación, en lugar de plantearse que los alumnos sean capaces de: identificar las fuentes de información pertinentes, seleccionar y tratar la información obtenida para dar respuestas a las preguntas como trabajador se le van a ir planteando en futuro. Me encantaría poder "examinar" a mis alumnos con los ordenadores conectados y trabajando colaborativamente ...

    No me planteo el tema de libros digitales, porque mi problema sigue siendo el acceso a los ordenadores, así que pido disculpas por desviarme del debate. Supongo que libros digitales, son eso: LIBROS o como muchos Libros "aumentados".

    Bueno, supongo que esta entrada no me va a ayudar a convertirme en la profesora supertic del momento, pero que se le va a hacer, me parecía que el debate merecía una participación sincera, aunque sea impopular.

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  19. Lourdes,

    Entiendo perfectamente lo que dices, los libros de texto son un material preparado ex professo con un fin educativo que, en un momento determinado, puede allanar el acceso a determinada información tanto al docente como al alumno. Los ejemplos que aduces son clarísimos. No niego su valor como libros de consulta, igual que lo tienen los diccionarios, las enciclopedias u otras fuentes como la prensa, el cine... Ahora bien, los libros de texto son muchas veces la dictadura de la programación, la única guía de trabajo para muchos docentes que se acomodan a las propuestas y a los dictados de sus lecciones.
    Esperaba la llegada de los libros digitales con la esperanza de que plantearan una metodología más activa y participativa. Esperaba que los nuevos materiales ofrecieran una visión más integradora de la Lengua, que es la materia que imparto, y no una presentación parcelada contraria al enfoque comunicativo.
    Frente a los libros de texto, hay posturas más radicales que otras, lo sé. Mi lamento va en el sentido de que se puede crear el malentendido (real) de que usar un libro digital es parte del cambio educativo que suponen las TIC. Arrancar la implantación de los portátiles apegados a los libros digitales me crea mucha incertidumbre y muchas dudas.
    En cualquier caso, sé que por encima de los materiales que se usen (personales o editoriales) lo que cuenta es la metodología de trabajo en el aula, el enfoque didáctico. Y ahí lo que cuenta es la habilidad del docente de idear y secuenciar tareas multicompetenciales. Confío en que el savoir faire de muchos esté por encima del corsé de los manuales.

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  20. Cuando se habla de libro de texto digital es que ya no se ha entendido nada, con la de materiales que hay en la red, mejor guías de recursos, complementos, cuadernos y evidentemente configurable en Moodle y otras plataformas abiertas, nada de digitalizar para seguir con los mismos errores. Los manules que he examinado son bastante deficientes, incluyen alguna animación vistosa pero pocos cambios y dectecto un problema añadido: no puedes leer en diagonal o adaptarlo, hay que esperar al ritmo del vídeo.

    Se sigue apostando por transmitir un único conocimiento en vez dxe por ejemplo proponer dos textos enfrentados para el debate o incitar a crear ellos el texto resumen de una serie de recursos; se continúa dentro de los límites más estrictos de la compartimentación de la asignatura, no se está avanzando, al revés

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  21. Menuda cuestión. Yo todavía no he revisado ningún libro digital más que superficialmente, así que no puedo opinar pero, efectivamente, si de lo que se trata es de los mismos perros con distintos collares... Al hilo de lo digital se plantea, inevitablemente, el tema de los libros de texto y de los materiales que utilizamos en clase. Creo que los tiros van por la elaboración propia: por la red hay maravillas, pero no todo se adapta a nuestras circunstancias, a sí que toca reelaborar. Nunca agradeceré lo bastante tus "Materiales de lengua y literatura", o el magnífico blog de Elisa Armas ,"Palabras para ti" que tan bien conocen mis alumnos de 1º. Muy sensato y razonable lo que apunta Lourdes Barroso, yo añadiría que el libro es necesario porque no siempre los profesores de un departamento estamos por la labor de sentarnos a ver qué vamos a hacer efectivamente con tal o cual materia al margen de un libro de texto (una vez alguien me dijo que para qué íbamos a secuenciar nada si el libro de texto ya te daba cinco temas por trimestre...)Un abrazo.

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  22. Eduideas, Carlota, en el fondo lo que importa es el uso que se haga de los materiales (propios o ajenos). La metodología, al fin y al cabo, es lo que cuenta.
    Pero las editoriales tienen un peso importantísimo porque son un referente para muchos docentes, por lo que los materiales que ofrecen deberían incluir garantías de cambio.

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  23. Un mal libro en papel o cualquier otro soporte digital o audiovisual es mejor que nada. Pero si aceptamos que la lengua es algo vivo, cambiante y ante todo comunicación, necesitamos feedback y diálogo constante con alumnado, editoriales, compañeros de profesión y con todo aquel que quiera implicarse en nuestro trabajo "a pie de aula". Ninguna editorial podrá vendernos un material que consiga todo eso. Me parece que la mejor motivación para aprender o enseñar algo es preguntarnos previamente para qué nos va a servir y aprender a ser selectivos, críticos y reflexivos con nuestro trabajo...Así podremos aplicar a nuestro cambiante trabajo -docente o discente- el tipo de herramienta o soporte que nos parezca adecuado según el contexto, contenido, competencias de aprendizaje e incluso clima de aula y no a la inversa.

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  24. La historia del libro...
    .
    http://www.isftic.mepsyd.es/w3/novedades/dossiers/libro/index.html
    .
    ...no ha terminado...
    .
    http://www.isftic.mepsyd.es/w3/novedades/dossiers/libro/siglo_xxi1.htm
    .
    El libro de texto...
    .
    http://elbonia.cent.uji.es/jordi/2010/06/06/carta-a-los-editores-de-libros-de-texto/
    .
    ...es un libro más entre los demás, para nada exclusivo en unas manos cultivadas...
    .
    http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura
    .
    ...y a la digitalización de contenidos por parte de los docentes le quedan aún un par de hervores.
    .

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  25. msm, me cuesta admitir que un mal libro es mejor que nada.
    Creo que sería tema para otro debate.

    Benito PS, gracias por los enlaces. No conocía estos materiales.

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  26. Todos hemos trabajado en algún momento con materiales difíciles de digerir sobre todo por los alumnos pero han sido un referente para su aprendizaje. Partir de algo siempre es mejor que no tener nada pero es cierto, sería otro debate. Quizás en la actualidad lo que sobran son recursos. Saludos, Mila.

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  27. Para ti, Lu...
    .
    http://www.viddler.com/explore/megustaleer/videos/4/
    .
    ...¡¡ cuántas formas hay de leer !! , ¿por qué no todas... y más? , ¡¡ me gusta leer !!

    Un abrazo.

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  28. Mila, gracias por tu aportación.

    Benito PS, el vídeo es precioso. Acabo de enlazarlo en nuestro blog de lectura

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  29. Mi experiencia me dice que los materiales informáticos han creado una verdadera universidad abierta en la que aprendemos unos de otros de forma informal pero muy eficaz. Ningún centro de profesores ha conseguido algo parecido ni por asomo, a pesar de sexenios e incentivos.
    En cuanto a los alumnos, el problema no está en el soporte utilizado, está en la tarea a realizar. Hay muchas actividades con libros o con ordenador en las que no aprenden nada.
    Para la escritura nada como un enfoque comunicativo; pero eso ya lo descubrieron con la imprenta de Freinet. Acabo de leer
    El libro de los escolares de Plasencia del Monte.
    Busco con interés este enfoque para mejorar la lectura, la escritura.
    Un saludo a todos, es muy interesante todo lo que leo en el blog de Lourdes.
    Puri

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  30. hola!! pasa por:
    http://marielapreescolar.blogspot.com/2010/06/flores-para-tu-blog.html
    te espero y recoge tu ramo!!
    cariñosssssssss
    hermoso el nlog!!

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  31. Yo añadiría dos cosas, después de aprender de vuestros posts:

    - Si la excusa de los libros digitales lleva al gobierno a proporcionar internet estable en los centros escolares, bienvenidos sean. Porque después ya podremos los profesores elegir para qué usamos la red.

    - Quizá sería bueno que las editoriales vendieran actividades concretas, diferentes presentaciones de contenidos, vídeos específicos...todo con un formato standard (scorm o similar) y que el profesor pudiera elegir de las diferentes editoriales y crear sus propias unidades.

    Éste es un tema muy interesante y tengo mucha curiosidad por saber cómo va a acabar. Un saludo.

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