19 de febrero de 2008

CLAUSTRO PEDAGÓGICO


Imagen creada con Typogenerator

Recientemente tuvimos en mi centro un claustro pedagógico. Esta denominación era la primera vez que aparecía en las convocatorias y todo hacía pensar que iba a ser diferente. Y constato que lo fue. El escenario fue el mismo de siempre, un aula amplia, fría, con más de 80 sillas de brazo orientadas hacia una pizarra y un piano: era el aula de música. La hora y el día de la semana tampoco habían variado: jueves, a las 16.00h.
Los cambios se notaron al entrar. En esta ocasión, los miembros de la dirección se había sentado junto al resto de profesores, solo que de pie y de frente había una persona desconocida para la mayoría. El invitado era Albert Serrat, un experto en mediación de conflictos.
Pero, ¡ahhh! El invitado era más que un formador, era todo un orador que supo ganarse el silencio de todos desde el principio. Supo echar mano de recursos de la oratoria que le valieron, en mi opinión, un excelente. Introdujo el tema mediante el relato de un cuento conocidísimo de Las mil y una noches, y del cual Borges hizo una excelente versión (Dos que soñaron). Utilizó como leitmotiv cómico la mención de un personaje con el que él mantiene una relación de conflicto. Y siguió intercalando parábolas y cuentos moralizantes. Todo ello se hubiera venido abajo si no hubiera apoyado su discurso con una buena fundamentación teórica apoyada en la experiencia. Lo hizo. Tomé apuntes para no perder detalle de todo lo que iba pronunciando con un poder de convicción que ya quisieran para sí muchos políticos (y docentes).

Hoy recupero de mis notas la definición de MOTIVACIÓN.

Motivación es el resultado de la suma de VALOR + CREENCIA.

Un ejemplo: Muchos alumnos saben que escribir bien es importante (VALOR), pero tienen la creencia de que nunca lograrán hacerlo bien (CREENCIA NEGATIVA). Resultado: motivación es cero.

En estos casos, sugería echar mano de técnicas asertivas. Él habló del recurso NEMO (no sé si está estandarizado o es cosecha del conferenciante). Un ejemplo:

Nombre: Jorge,
Emoción: siento que te has despreocupado de los errores
Motivo: y compruebo que no has consultado el diccionario.
Objetivo: Inténtalo de nuevo. Tienes una segunda oportunidad.

Han pasado unos días desde el claustro y hay opiniones para todos los gustos. Unos dicen que para ese viaje no hacían falta alforjas y que lo que se dijo se encuentra en los libros sobre el tema (Me pregunto cuántos de los que estábamos allí congregados leemos este tipo de literatura docente. Me incluyo.) Otros dicen que es perder el tiempo acudir a un claustro por la tarde para oír historietas de boca de un “experto”. (Deduzco que todos entendieron el significado simbólico de los relatos, pero me pregunto si seremos capaces de aplicarnos el cuento a los conflictos de nuestro entorno).
Yo me encuentro en el lado de los que valoran positivamente haber compartido juntos (éramos 73) (CREENCIA) la reflexión sobre temas que nos preocupan (VALOR). Mi opinión debe de ser cosa de la MOTIVACIÓN.

13 comentarios:

  1. Yo estuve en un Centro de Recursos y del Profesorado y asistí a muchas conferencias de ponentes brillantes a los que contratábamos para que fuesen a los centros. Creo que, aunque algunos centros cambian cosas, la mayoría prefiere no remover lo relacionado con los conflictos. Ahora estoy destinado en un centro que por suerte ya tenía departamento de Mediación. Estos cambios son siempre difíciles.

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  2. Que se celebre un claustro con el apellido de pedagógico me parece un adelanto importantísimo pues es complicado reunir a todo el conjunto del profesorado para abordar estos temas. De todas formas, según tus comentarios parece que el grado de aceptación de lo escuchado es muy dispar. Desde nuestro trabajo con los centros, sentimos mucha veces la sensación de que "los expertos" no suelen ser bien recibidos por el profesorado. Es una cosa difícil de entender porque como tú dices no es habitual por nuestra parte la lectura de libros de didáctica del área y menos de pedagogía en general. Por lo tanto, por esa vía personal no solemos tener mucho imput y cuando recibimos a un experto siempre nos parece que ya está todo dicho, que ellos no saben lo que de verdad es estar en un aula.
    Resulta cuando menos curioso que los encargados de "ENSEÑAR" mostremos muchas veces tantas reticencias por lo que nos pueden aportar lo expertos. Parece hasta ciero punto que nuestro trabajo sólo está ligado con la práctica y no es así necesitamos de teorías que lo susenten, que lo actualicen...
    No sé es curioso.

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  3. Sí, blogge@ando, sí, a muchos les cuesta ponerse en la situación de alumno o aprendiz, por:

    1. Instalarse en el estatus de autoridad sobre la materia.

    2. Estar de vuelta de todo y ponerse a la defensiva de quien alecciona.

    3. Perder la motivación por el trabajo.

    4. Bloquear la vía a posibles soluciones.

    Hace poco leí una frase que resume ciertas actitudes:

    "No te quejes de todo para distraer la atención sobre ti mismo."

    ¿No os parece genial?

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  4. Los profesores somos unos seres raritos, que harían dudar a un marciano acerca de la validez de tantos años de estudio. Como dice Lu, nos dedicamos a enseñar, pero nos molesta aprender (o, al menos, que sea otro el que nos enseñe). Y tenemos ese horroroso vicio de saber de todo sin asumir nuestros errores y de cierta soberbia existencial. También en Efervescente 2H están discutiendo acerca de lo buenos que somos.

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  5. ¿Por qué será que los profesores y profesoras pensamos que no necesitamos a nadie? ¿Por qué creemos que ya lo sabemos todo? ¿Es falta de motivación, exceso de autoestima? ¿qué nos pasa?
    No somos capaces de dejar que entre alguien y nos abra caminos, a través de formación, charla o lo que sea.
    Pensamos que con lo que aprendimos en la carrera y la "gran experiencia" ya lo tenemos todo hecho.
    Los problemas de la educación no son nuestros, son de los padres, de las madres, de la tv, de internet...
    Hay maestr@s por los que ha pasado por delante la LODE, LOGSE, LOE, ... y ni siquiera se han despeinado..han seguido siempre igual, echando mano a la "experiencia"
    Enhorabuena por tu claustro, yo creo que en estos "eventos" siempre se aprende algo.

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  6. ¿No nos da vergüenza que esa fantástica iniciativa que relata Lu sea excepcional? ¿No debería ser así siempre?

    No, claro, no. Olvidaba que está el claustro de reparto (y queja) de horarios, el de quejarse el teléfono móvil de los alumnos, el de la impuntualidad de los alumnos, el de las normas de los alumnos, el de los grupos buenos y malos de alumnos, el de los cotilleos sobre las vidas de los alumnos, el de las críticas a la Administración, el de los llantos porque los padres no nos ayudan... y tantos otros claustros tan vergonzosos como indecentes.

    Suscribo la idea sobre la queja, Lu. Yo lo vengo diciendo de otra manera: quien más se queja en un instituto es siempre quien más confilctos genera (y hablo, por supuesto, de profesores).

    La autoridad no la da nadie, la gana uno, y la hemos perdido, la hemos tirado. Como hemos alejado a las familias a base de llamarlas solamente para criticar a sus hijos.

    En general, este colectivo docente nuestro es moralmente impresentable. Si somos parte de la solución, a ver si de una vez nos ponemos manos a la obra dejando de poner excusas de todo tipo.

    Saludos

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  7. Estimada Lu

    Creo que el resto de los colegas que comentan refleja muy bien cómo es nuestro gremio. El profesorado es un grupo difícil y al que le cuesta leer y aprender, pero tenemos que hacer el cambio.
    Qué bueno que en tu centro tuvieron esa experiencia sobre la mediación, nosotros, en Chile, reniciamos las clases la semana próxima, pero tendremos dos días sin estudiantes para tratar el mismo tema.
    Un abrazo desde Chile,

    Benedicto

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  8. La frase con la que terminas tu comentario me parece que pone el dedo en la herida.
    Muchas veces nos cuesta reconocer ante nuestro alumnos, compañeros,... etc que hemos cometido un error. Pensamos que si llegamos a ese reconocimiento perdemos prestigio... Desde mi punto de vista, reconocernos HUMANOS y por tanto con errores sería un buen paso hacia adelante.
    Nuestros claustros ( me refiero a Infantil y primaria) son algo diferentes pero... siempre hay el/la que todo lo saben y no están dispuestos a aprender.
    Recuerdo haber leído que el que deja de aprender deja de crecer y que cuando se deja de crecer se empieza a envejecer.....
    Lu te paso un meme ya que tu blog no deja de motivarnos a un trabajo mejor, más adaptado a nuestro siglo. Tienes Arte y sobre todo SERIEDAD a la hora de publicar

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  9. OK, Rosa. Voy a ver de qué se trata.

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  10. No me termino de imaginar cómo se pudo llegar a convocar un claustro pedagógico. Que envidia, ya me gustaría a mí, ya...

    ¿Cómo fue el proceso?

    Y la frase de "No te quejes...", SÍÍÍ, es genial.

    Salu2

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  11. ¡Qué debate más interesante, como de costumbre, has iniciado!
    Intento hacer memoria y no recuerdo haber salido de ningún claustro con la sensación de haber aprendido algo. Casi siempre se trata de dar informaciones que los que tenemos la "wifi" abierta ya sabíamos, y de dar paso a un turno de palabras que no son más que quejas (la mayoría con poco o ningún fundamento).
    La última vez que disfruté con la charla de un "experto" fue en una conferencia que nos vino a dar Olga Esteve, que nos dio tema de conversación y de ideas para meses.
    Los claustros y las reuniones de equipos docentes sólo sirven para lo que describe Juanjo.

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  12. Hola, José Luis.
    Creo que el claustro fue una idea de la actual dirección, que quiere ofrecer una solución a las reiteradas quejas sobre la disciplina.

    El razonamiento es el siguiente: El profesorado se queja de los problemas de disciplina, vamos a ver si alguien externo al centro puede echarnos una mano.

    Tengo entendido que no va a ser el único ni el último.

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  13. Bueno...
    El 19 de febrero...
    Mi cumpleaños...

    El post y los comentarios de los que hoy han querido y podido hablar, han sido un regalo para mi...

    Un saludo a todos.

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