14 de septiembre de 2015

De travesía

Historia de una escalera

Mañana conoceré a los marineros de mi nueva travesía, aferrada a la idea de que la docencia es una forma de equipar a los alumnos para la vida, una forma de proporcionar el conocimiento que les permita dibujar sus propias rutas.

Esta mañana, entre el bullicio de presentaciones y recibimientos, me he acordado del equipaje que ha acompañado a la tripulación con la que he navegado durante estos dos años. En sus mochilas anidan algunas experiencias: Robonews,  Con L de LenguasVersos con firmaTú también tienes vozEl Conde Lucanor in plain spanishQuijoteNews. En esta nota septembrina, quiero cerrar el círculo y rememorar la actividad con la que dimos por acabado el curso.

En junio atracamos en el muelle, después de dos años de travesía [1].  Nuestra última ruta fue la lectura de Historia de una escalera de A. Buero Vallejo, un viaje que no hicimos solos, sino con marineros experimentados. La suerte nos brindó la posibilidad de realizar una tertulia literaria intergeneracional con miembros del Casal de la Gent Gran de Blanes.
A pesar de que a los miembros del club de lectura de los jubilados les sorprendió la elección, aceptaron participar. Desde hace algunos años, leemos esta obra en clase con los alumnos de 2º de ESO. La pieza va camino de convertirse en un clásico de nuestra lista particular de recomendaciones. Y no solo los lectores del club se sumaron a la idea, sino que viendo que se trataba de una pieza teatral, los miembros del grupo de teatro del Casal se animaron a leerla y a preparar la representación de algunas escenas.

Realizamos la lectura dramatizada en clase, ante la alegría de ver lo bien que leyeron los alumnos que asumieron el reparto. Superado el obstáculo que representa ubicar a los personajes de la obra en las puertas del rellano en el que viven, las intervenciones de los personaje fluyeron con las dosis adecuadas de humor y preocupación. No en vano, la obra es el reflejo de una época de crisis con aspectos comparables a la actual. Tras la lectura, como viene siendo habitual, realizamos un debate oral acerca de algunas de las cuestiones que plantea la obra: el fracaso de las ilusiones juveniles, el determinismo familiar, el amor y el rencor, las relaciones vecinales... El análisis de la obra sirvió de preparación de la tertulia.

Unos días después, recibimos a los lectores y a las actrices del Casal. Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando vimos el tesón con que se habían preparado la dramatización de algunas escenas y el hecho de que se habían vestido al estilo de la época - su época-.  Así puede verse en el vídeo, en el que se incluye una de las escenas interpretadas.




........................................................

[1] Esta imagen está inspirada en el artículo "Tesoro" de Manuel Vicent. Y los dos años aluden a los dos primeros cursos de la ESO.

9 comentarios:

  1. Me encanta Lu, qué gran idea, enhorabuena. Este año voy a continuar con las Tertulias Literarias Dialógicas evitando el examen de lectura.

    ResponderEliminar
  2. Fue una experiencia muy emotiva. Este año queremos continuar con el proyecto e ir consolidándolo. Ojalá sea posible.

    ResponderEliminar
  3. Compartir las actividades de aula con gente mayor es, casi siempre, una experiencia muy fructífera. Trabaja muchos aspectos además de los propios de la actividad como aspectos afectivos y emocionales que constituyen una gran riqueza para el alumnado. Ver a los mayores como fuente de experiencias, de riqueza de vida, etc. es muy importante para los adolescentes. Modifica sus percepciones y sus actitudes hacia las personas mayores.
    Qué sea un curso muy provechoso, Lu.

    ResponderEliminar
  4. Lo has unido todo, Lu. Todo lo bueno: el teatro, la lectura, acercar la experiencia a las ganas de aprender... y has conseguido hacer el encuentro en las dos clases de 2º. Eso da idea del compromiso que consigues contagiar.
    Bienvenida al nuevo curso. Que afortunadamente en nuestro caso siempre se presenta como nuevo.

    ResponderEliminar
  5. Me guardé tu post en la lista de no leídos y se me perdió en la vorágine de septiembre. Las tertulias son buena terapia para fomentar y mantener el hábito lector. Por desgracia, en esto también ha de ir uno en solitario, con lo interesante que sería formar sesiones entre varios grupos y con distintos profesores. Reconozco que me agota tener que explicar siempre que hay otras opciones distintas del control de lectura y el inútil trabajo sobre el libro.
    Enhorabuena por la experiencia.

    ResponderEliminar
  6. Toni, mi vorágines es todavía más frondosa que la tuya. Respondo en octubre a comentarios de septiembre. Sé que sabréis comprenderlo.

    A todos, os agradezco vuestra visita y vuestras palabras.

    ResponderEliminar
  7. Muy interesante. No conocíamos tu blog y no lo vamos a perder de vista. Saludos cordiales desde Galicia

    ResponderEliminar

Deja un comentario